Alabado el todavía que me sirve una canción. Alabado cada día alabado cada día de labor e ilustración.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Aumentar las penas, encerrar a los chicos, bajar la edad de imputabilidad. No soluciona el problema de la inseguridad


Entrevista a Claudia Bernazza: "Aumentar las penas, encerrar a los chicos, bajar la edad de imputabilidad. No soluciona el problema de la inseguridad"
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) En esta entrevista, la Diputada Nacional; Claudia Bernazza. Expresa su procuración por la criminalidad infantil. Como tratan este tema los medios, el rol del Estado y sus posibles soluciones.
La charla se realizó en el programa radial “Basta de Zonceras” (FM La Boca: 90.1. Martes de 10 a 13hs).



Basta de Zonceras: En las últimas semanas tomo relevancia, tu defensa (problematización) en contra de la criminalización que se hacía a uno de los supuestos homicidas de San Isidro.

Claudia Bernazza: Si, sobretodo expresé la preocupación a cómo se esta tratando el tema de la minoridad y la juventud en relación con los episodios de inseguridad.

BZ: Nosotros hemos expresado nuestra preocupación, nuestra impugnación a ciertas políticas del gobierno bonaerense, donde pareciera que la solución pasa por encerrar o bajar las penas de los chicos, ¿no es cierto?

CB: Si, pero aparte, lo más paradójico de todo esto, es que gustamnente lo mismo que se quiere solucionar, que es la seguridad ciudadana (si es que fuera el objetivo), estas mismas medidas: aumentar las penas, encerrar a los chicos, bajar la edad de imputabilidad, etc. No lo soluciona.

BZ: Claro, hay como ese concepto de vigilar y castigar. La solución del problema a la criminalidad parece que es que halla cada vez más presos. ¿Es esa la propuesta?

CB: Si, casi una situación donde nos pondrían en la obligación de techar al gran Buenos Aires, porque entre los refugios que vamos a tener que hacer para las mujeres golpeadas y las casas que tenemos que hacer para encerrar a estos pibes, nos quedaríamos con el adulto varón, como el único liberado.
Cuando en realidad terminamos encerraron a los más vulnerables, mujeres y pibes. Y lo que aparece es una sociedad que no se hace cargo de lo que genero, que es un gran cordón imperiourbano con exclusión de toda actividad económica y social por muchos años, que para reconstruir una cultura del trabajo, de la inclusión, van a pasar muchísimos años y que en el mientras tanto solo se me ocurre encerrar.
Hay que empezar a pensar, que quizás la inclusión y todo lo que pueden ser actividades de educación e inclusión de pibes, adolescentes, como los centros juveniles, casas del niño, etc., van a hacer mucho más por la seguridad ciudadana, que toda la mano de obra del mundo.

BZ: A veces el ritmo de la tv y los medios, del quiero solucionarlo ya, dicen bueno; ¿cómo solucionamos el problema? ¿Que podemos proponer nosotros, desde los sectores no represivos? ¿Cuál es la salida al problema?
CB: Bueno, ese es el gran déficit de los sectores progresistas, que a la hora de dar discursos somos bárbaros, pero a la hora de decir los cómos, somos bastante débiles. Así que, hay que empezar a hacer muchos más claros los cómos. En el caso de los jóvenes, los cómos se llaman: casa del niño, guarderías, madres cuidadoras, tutores juveniles, clubes, sociedades de fomento con actividades culturales y deportivas. Esos son nuestros cómos. Comos que tienen que tener mucha más claridad y financiamiento del Estado.

BZ: ¿Y tomarlos como política?

CB: Si, exactamente, no como una política tangencial, que es el bienestar, sino como una política central.

BZ: Bueno, hay partidos, como por ejemplo Tres de Febrero, que tiene toda una política de espacios abiertos y actividades deportivas, que son interesantes. Pero son los recursos mínimos de un intendente atajando la problemática.

CB: Claro, no es que no están esas políticas y que no hallan cantidad de personas solidarias que se dedican a trabajar con pibes y adolescentes en todo el Gran Buenos Aires. Hay, y hay un montón ahora, pero es una masa de contención muy chica al lado del drama. Entonces tiene que haber muchos más recursos puestos en esto.

BZ: Vimos también, que hay en los medios un esfuerzo en mostrar a aquél que defiende el problema de la minoridad y la situaciones de emergencia, como cómplices de un homicidio. Tampoco se los puede defender.

CB: Siempre digo: yo, se hacer esto. Esto es el mejor homenaje que puedo hacer al grama de la familia Barrenechea. Yo se laburar con pibes, se qué estrategias pedagógicas y sociales hay que darse con adolescentes en situaciones de riesgo o en la frontera del delito. Cada uno de nosotros tendría que ver qué sabe hacer y cómo lo sabe hacer y qué opciones toma para aportar. Con lo cual, no es un garantismo romántico, que dice: “suelten a los chicos de los institutos. ¿Y después qué?...No sé”. Si no, que dice, no a los institutos, si a tal y tal estrategia, que ya se las nombre. Esas estrategias hacen más por la seguridad social que todos los que se llenan la boca hablando de mano dura.

BZ: ¿Viste en los medios una cierta estigmatización con respecto a aquéllos que salen a criticar esas políticas de mano dura?

CB: Si, hay una gran confusión, nos ponen del lado de los que hacemos un garantismo que no cuida a un ciudadano asustado y preocupado. Que realmente esta viviendo historias dramáticas por estos días. Digo, esas historias dramáticas forman parte de tres o cuatro generaciones que vivieron sin valores, sin códigos, fuera de todo, excluidos de todo, y que no tiene ninguna esperanza de vida. Entonces estas son las escenas que vamos a ver. Pero estas escenas para saber decodificarlas, hay que saber que, no es que hay gente que nació con una mentalidad monstruosa, con hambre y sed de matar. Sino que hemos generado el caldo de cultivo para estas escenas.

BZ: Hay que ver como sociedad la responsabilidad que nos toca.

CB: Claro, hay un grupo que siente que no tiene nada que ver, que esto bajo de Marte. Todos temos que ver con esta historia. Con un ordenamiento histórico- social que ha dejado a la mitad afuera. Estas son las consecuencias.

BZ: Decías, cada uno a porta su experiencia. ¿Cual es tu experiencia en esta temática?

CB: Soy maestra, y me he dedicado con mi marido (hace mas de vente años), a laburar con chicos de la calle en un barrio muy humilde de la zona sur del Gran Buenos Aires.
Nosotros vivimos con chicos en riesgo. Por mi casa han pasado más de cuarenta pibes.

BZ: ¿Y cuál es la experiencia, el saldo que sacas de haber convivido con chicos en situación de riesgo?

CB: El mejor. El mejor para la historia de ellos, para mi historia y para la historia de esta sociedad. Que seguramente no tiene ni idea de que estos pibes maravillosos, que hoy los ves trabajando en panaderías, oficinas y demás. En realidad los esperaba una historia trágica.

BZ: Claro, esa es la pregunta, ¿qué hacemos todos por estos chicos?

CB: Lo que pasa es que, es muy exculpatorio y reconfortante decir: “la culpa es de la familia”, y como se ha puesto de moda ahora, decir.: “la culpa es del Estado, todo lo tiene que hacer el Estado”.

Una sociedad que hoy paga el canal de cable, pero no paga, por ejemplo, esa cuota por su casa del niño del barrio o por cualquier asociación que se dedique a algún tema solidario. No se dan cuenta que han perdido treinta años de cultura solidaria.
Ha todas estas iniciativas solidarias les esta costando muchísimo sostenerse en este tiempo. Por supuesto que tiene que estar el Estado sosteniéndolo, pero también la masa solidaria de la sociedad. Es el nuevo chivo expiatorio decir: “el Estado tiene que hacer todo”. El Estado puede construir paredes, pero no puede poner un abrazo adentro, el abrazo adentro de esas paredes lo tiene que dar la sociedad.

BZ: Hubo también, muchos sectores que se movilizaron: organizaciones de derechos humanos, organizaciones barriales. Por ejemplo, se convocaron en La Plata para repudiar las expresiones represivas de solucionar el problema. Hubo toda una reacción que fue interesante en su dimensión. ¿Vos, como viste esto?

CB: Igual, hubo una derrota mediática. Hubo una marcha que salio de la ciudad de los niños, convocada por el foro de la niñez y adolescencia y por el movimiento chicos del pueblo. Hubo una marcha en la matanza pidiendo por los derechos de Brian, el chico que esta implicado en el caso Barrenechea, que nosotros estamos tratando de defender porque sabemos que no ha tenido relación con el echo y esta en un instituto de alta seguridad. Pero igualmente, sabemos que son gotitas en el mar. Por ahora los medios se hacen cargo de un discurso que no nos hace bien, que nos separa, que alimenta el odio, las diferencias.
Así que mi mirada es un poquito pesimista en ese sentido y por eso mi pelea política es para democratizar los medios de comunicación.

BZ: Lo ultimo. El fallo de la Corte suprema, donde no dejo libre a sesenta chicos, con el argumento de qué si salían podían ser victimas del gatillo fácil. ¿Cómo viste esto, de qué con un argumento, supuestamente, progresista o de protección a la infancia, mantengan a los chicos encerrados?

CB: Hay que ser muy cautos con respecto al fallo de la corte. Es un fallo situado en nuestra realidad. Yo estoy más que conforme con ese fallo porque se lo esta corriendo por derecha y por izquierda. Vamos ha ver la corrida por izquierda. Primero, sabemos que para el sistema del patronato esos chicos no están presos. Están internados, encerrados por causas asistenciales, para su propia protección. Como por causas penales para la protección de terceros, con una confusión muy grande que es propia del patronato. Qué es lo que esta diciendo el fallo. Básicamente, cambiemos el modelo de patronato, vallamos hacía un enfoque de promoción y protección de derechos que valla gradualmente poniendo a estos pibes en otros programas. No en la calle, porque un garantismo a ultranzas fundamentalista lo que hace es decir liberen a los pibes, pero no se hacen cargo de estos pibes. Ahí es cuando yo digo: seamos muchos más claros los progresistas en decir cuales son nuestros cómos. Entonces, me parece que eso de correr el fallo por izquierda no nos ayuda.


(Agencia Paco Urondo)

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